Solo el 44% de los líderes recibió formación formal para el rol.
Gallup · State of the Global Workplace, 2025
Umbral, el método para evolucionar tu forma de liderar.
“Lo que me trajo hasta acá ya no me alcanza.”
El esfuerzo no es el problema. La forma, sí.
“Tengo un líder clave. No puedo perderlo ni dejarlo estancarse.”
Desarrollarlo a tiempo, para el rol que ocupa o el que viene.
Se trata de liderar distinto, y eso se puede desarrollar.
Umbral es el método con el que acompaño ese desarrollo:
Registramos tu estilo de liderazgo.
Analizamos el estilo que se requiere para tu desarrollo.
Establecemos un plan para alcanzar ese estilo requerido.
Lo medimos con OKRs: metas ambiciosas y alcanzables, para saber dónde estás, adónde vas y cuándo llegaste.
Tu laboratorio es tu trabajo cotidiano: tus reuniones, tus conversaciones.
Yo te acompaño en el camino.
Líderes con ambición de crecimiento, que saben que pueden materializar su potencial y quieren dar el próximo paso.
Empresas que apuestan por sus líderes clave y deciden invertir en prepararlos para el nivel que viene.
Primero identificamos el estilo desde el que lideras.
Tu estilo de liderazgo no es uno solo: es un repertorio que se fue ampliando con los años. En Umbral lo leemos en niveles que se van sumando. El experto resuelve con su pericia y su autoridad. El realizador ya no resuelve todo él mismo: orienta a otros hacia un resultado. Esos dos estilos alcanzan mientras los problemas tienen una solución conocida, y la mayoría de los líderes se mueve ahí toda su carrera. El límite aparece con lo que nadie resolvió antes: ahí no basta con saber más ni exigir más al equipo.
Y hay un estilo más, el del catalizador: en lugar de cargar con cada decisión, construye las condiciones para que el equipo y la organización respondan. Menos del 10% de los líderes lo tiene desarrollado, y la mayoría ni sabe que puede hacerlo.
Cerca del 90% de los líderes se mueve dentro del modo heroico.
Haces consciente tu estilo y lo afianzas, hasta moverte con soltura.
Abrimos el acceso a estilos que hoy no tienes reconocidos, para que puedas luego usar el que cada situación requiera.
Estos estilos se parten en dos mundos. Al del experto y el realizador los llamamos heroicos: todo pasa por ti, tú resuelves, tú decides, tú sostienes. Del catalizador en adelante, post-heroicos: dejas de ser el único que sostiene el sistema y construyes las condiciones para que el equipo decida y resuelva sin que cada cosa pase por tu escritorio. Ese cruce es el salto.
Un líder que es cuello de botella le pone techo a todo lo que tiene debajo.
Menos del 10% de los líderes habita la zona post-heroica.
Te entrenas para fluir con estilos nuevos de liderazgo.
Umbral trabaja en dos planos a la vez.
El primero son las competencias que se ven: cómo conversas en los momentos que definen, cómo decides, cómo conduces a tu equipo.
El segundo son las capacidades internas que las sostienen: la forma en que observas una situación antes de actuar. Si el observador no cambia, lo nuevo no se sostiene.
El laboratorio es tu trabajo cotidiano:
Las conversaciones que definen
La conducción de tu equipo
Las iniciativas de cambio
De todo lo que decidiste esta semana, ¿cuánto lo elegiste y cuánto salió en automático?
Conversemos