Lo que decides pesa, y lo piensas solo.
Trabajo uno a uno, de forma confidencial, con ejecutivos que tienen una situación concreta que resolver en su rol. Acordamos el objetivo, la cantidad de sesiones y cómo vamos a saber que llegamos a lograrlo.
Tres situaciones que traen hasta aquí.
Casi todo el coaching ejecutivo que hago empieza en una de estas tres situaciones.
Tienes una oferta sobre la mesa, o la sospecha de que deberías salir a buscarla. Se lo cuentas a alguien y esa persona tiene algo que ganar o que perder con tu respuesta. Entonces te lo guardas.
Quien está arriba no te desarrolla. Aprueba, corrige, y de vez en cuando te pasa por encima delante de tu equipo. Diriges de hecho, y cada intervención suya te descuenta autoridad.
Llegaste a un lugar desde el que ya no puedes pensar en voz alta con nadie de adentro. Lo que decides pesa, y lo piensas solo.
¿Con quién lo estás pensando hoy?
Dos tercios de los CEOs no reciben consejo externo de ningún tipo, y casi todos dicen que lo querrían (Stanford GSB / The Miles Group, 2013). Cuatro de cada diez líderes reciben de su jefe un acompañamiento que no les alcanza (DDI, 2024, 13.695 líderes).
Un objetivo, un programa, un cierre.
Un proceso de coaching ejecutivo empieza con una conversación de treinta minutos, sin costo. Me cuentas la situación y decidimos si esto es lo que necesitas o si te sirve más uno de mis otros dos acompañamientos: el de transición, si estás asumiendo un rol nuevo, o el de liderazgo, si el problema es que todas las decisiones de tu área pasan por ti.
Para una situación con fecha: una decisión que tienes que tomar, una conversación que vienes postergando. Sesiones quincenales de sesenta minutos.
Para una situación que no se resuelve en un acto: la relación con quien está arriba, un cargo que pesa más de lo que muestras. Sesiones quincenales de sesenta minutos.
En la primera sesión definimos el objetivo del programa: qué quieres que sea distinto al terminar y con qué señales lo vamos a saber. Después, en cada sesión, tú traes lo que está pasando y yo pregunto. Las decisiones son tuyas. Entre sesiones no hay material ni tareas; el trabajo ocurre en la conversación y en lo que haces después con ella. En la última sesión volvemos a ese objetivo y tú dices si llegaste.
Si lo que necesitas es una sola conversación, también trabajo por sesión unitaria. Lo vemos en la conversación inicial.
Al terminar, vas a saber si llegaste.
Cada programa de coaching ejecutivo abre con un OKR: un objetivo escrito por ti, con las señales que dirán si se alcanzó. Son señales que se ven desde afuera, en lo que decides y en cómo actúas. Al cierre las revisamos juntos.
Si el programa lo paga tu empresa, ese objetivo y su resultado son lo único que ella conoce. Lo que hablamos en sesión se queda en la sesión.
¿Cómo sabrías, dentro de tres meses, que esto valió la pena?
Entiendo lo que me cuentas.
En una sesión de coaching ejecutivo no vas a tener que explicarme cómo funciona una empresa.
Pasé más de veinte años dentro de organizaciones conduciendo operaciones y proyectos. Cuando me cuentas que Finanzas cierra tarde porque Operaciones no le pasa los datos, o que el dueño se metió en la compra de un proveedor, no necesito que me lo traduzcas. Sé lo que es un flujo que se traba y una estructura que decide mal, porque los tuve a cargo.
Estudié muchas formas de mirar una empresa, su gente y sus productos. Las uso para entender lo que me dices, no para recetarte nada. Soy Coach Ejecutivo certificado por la ICF, y la sesión es coaching: tú decides. Si conozco tres formas en que se resolvió algo parecido, te lo digo, y después volvemos a tu decisión.
“Se nota que pone todas sus herramientas, experiencia y atención al servicio de la persona que tiene enfrente, buscando que salgas fortalecido del encuentro.”
Belén De la Rosa
Co-Fundadora y Directora Creativa, DE LA ROSA TULUM
¿Cuánto de lo que te pasa tienes que explicar desde cero cada vez que lo cuentas?
Lo que se dice aquí se queda aquí.
El coaching ejecutivo es confidencial. Firmamos un acuerdo de confidencialidad y conducta antes de la primera sesión. Vale igual si el programa lo pagas tú o lo paga tu empresa. Y vale para lo que sea que traigas: muchas de estas conversaciones terminan tocando cosas que no son solo del trabajo, y eso también se queda aquí.
Puedes hacerlo sin pasar por tu empresa. Muchas de estas situaciones no se cuentan en Recursos Humanos, y no hace falta.
¿Cuánto tiempo más puede seguir así?
Un jefe que no quiere perder a una persona, o un área de Recursos Humanos que apuesta por ella. El objetivo lo acuerdo con quien se sienta conmigo. La empresa conoce ese objetivo y su resultado, nunca el contenido. Al cierre, si lo quieren, una llamada de los tres donde esa persona cuenta lo que decide contar.
En Panamá, el 44% de los trabajadores dice que su jefe no está dispuesto a enseñar, y el 76% de los especialistas de Recursos Humanos califica el liderazgo de su propia organización como regular o deficiente. Reuní cuatro años de mediciones sobre el liderazgo en Panamá.
Reemplazar a un líder cuesta cerca del doble de su salario anual (Gallup, 2024); un programa de sesiones cuesta una fracción de eso.
¿A quién de tu equipo le vendría bien un lugar donde pensar?
Antes de agendar, quizás te preguntas esto.
¿Qué es el coaching ejecutivo?
¿En qué se diferencia el coaching ejecutivo del coaching de transición y del coaching de liderazgo?
¿Cuántas sesiones tiene un programa de coaching ejecutivo?
¿Se puede contratar una sola sesión de coaching ejecutivo?
¿Cómo se miden los resultados del coaching ejecutivo?
¿Cuánto cuesta el coaching ejecutivo?
¿El coaching ejecutivo es coaching o consultoría?
¿Puede pagar la empresa el coaching ejecutivo?
¿El coaching ejecutivo es confidencial?
¿Qué pasa si al terminar el programa hace falta más?
¿Qué llevas semanas pensando solo?
Una conversación para ver si esto es lo que necesitas.
Treinta minutos, sin costo. Me cuentas la situación y salimos con una respuesta: esto, uno de los otros dos, o nada por ahora.
Agendar conversación exploratoriaApoyar a una persona concreta con una situación concreta.
Empezamos por su caso: qué está pasando y qué tendría que verse distinto al cierre.
Conversemos sobre su caso¿Estás asumiendo un rol nuevo? Te sirve más el coaching de transición. ¿Todas las decisiones de tu área pasan por ti? Mira el coaching de liderazgo. Si quieres ver cómo trabajo antes de agendar, empieza por mi enfoque.