Coaching de Transición Ejecutiva

Tienes noventa días para demostrar
que fuiste la elección correcta.

Escuchar lo que no se dice, leer el poder detrás del organigrama, tomar el mando del equipo, entregar una primera victoria. Eso es parte de lo que te exigen los primeros noventa días. Te acompaño a transitar este proceso desde dos espacios paralelos: el coaching, donde la agenda la llevas tú, y el soporte de transición, un método que he desarrollado para que no entres a ciegas.

El proceso en síntesis

6 sesiones de coaching individual

6 sesiones quincenales · 60 minutos x sesión · confidencialidad total · tu agenda en cada encuentro

3 sprints de soporte operativo

Material de transición para trabajar de forma autónoma, fuera de sesión

Canal de apoyo entre sesiones

Para consultas concretas en momentos de decisión

Confidencialidad total

El contenido de las sesiones no se comparte con la empresa ni con quien contrate el servicio

Posibilidad de continuidad al año completo

Los 90 días son el inicio. El proceso puede extenderse a 12 meses.

En qué situaciones

No toda transición empieza igual. Ni termina igual.

Está el que llega de afuera con toda su experiencia a cuestas, el que ya trabajaba ahí y lo promueven, el que aterriza desde otro país, y el que hereda lo que la generación anterior construyó.

Cuatro perfiles distintos, una misma ventana: noventa días para demostrar que fueron la elección correcta. ¿Y quién los acompaña?

Desde que acompaño ejecutivos en sus primeros noventa días, sigo sin entender cómo algunas empresas gastan una fortuna en la búsqueda y después no blindan ese éxito con un buen acompañamiento de transición.

Para quién es

El mismo proceso. Dos perspectivas sobre su valor.

Para el ejecutivo

Proyectar seguridad requiere trabajar tu identidad.

Frente al equipo, a los pares y al jefe, mostrar que algo no lo tienes claro se paga caro. Necesitas un lugar aparte para pensar en voz alta lo que ahí adentro no puedes decir. Ese lugar es el coaching, y es solo tuyo.

Tú marcas la agenda en cada encuentro. El soporte de transición lo trabajas por tu cuenta, a tu ritmo. Nada de lo que pasa en sesión sale de ahí.

Lo que construye en 90 días
  • Una lectura del sistema en el que entras, más allá de la versión oficial
  • Autoridad e influencia construidas desde el primer día
  • Claridad sobre quién necesitas ser para liderar desde este lugar
  • Un plan propio para tus primeros doce meses

¿Y ese trabajo de identidad, con quién lo haces?

Para la empresa o firma de búsqueda

Encontrar al ejecutivo es la mitad del trabajo.

Una incorporación de alto nivel cuesta meses de búsqueda junto a una decisión que compromete el presupuesto de un año. Ingresa el ejecutivo a su nuevo puesto, y a los seis meses ya mira la puerta. Al año no está: a veces se fue, a veces lo fueron. Rara vez el motivo es el dinero.

Y no es una impresión mía. Un líder nuevo tarda alrededor de seis meses en devolver más de lo que cuesta, y cerca del 40% de las incorporaciones ejecutivas no pasa de los primeros dieciocho meses.

Para reducir ese riesgo existe mi servicio. Acompaño al ejecutivo a cruzar ese camino de transición. Y si eres una firma de búsqueda, soy el último eslabón, el que convierte tu recruiting en una satisfacción no solo para ti sino también para tu cliente.

¿Cuánto te costó el último ejecutivo que tuviste que reemplazar?

Arquitectura del proceso

Dos espacios en paralelo.
Cada uno cumple una función.

El coaching sostiene todo el proceso: es tuyo y puede acompañarte hasta el año completo. El soporte de transición dura menos, solo los primeros noventa días: material que trabajas por tu cuenta, fuera de sesión. El coaching es la columna; el soporte, un andamio que se retira cuando ya no hace falta.

01

Espacio de coaching

Las sesiones son tuyas. Tú defines sobre qué trabajar.

Tú defines el objetivo del proceso y, en cada encuentro, el tema y cómo sabrás si lo lograste. Yo sostengo el espacio; el contenido lo pones tú. Coaching con estándares ICF, desde una mirada ontológica.

6 sesiones quincenales · 60 minutos x sesión · confidencialidad total · tu agenda en cada encuentro

02

Soporte de transición

Un método para los 90 días. Lo trabajas a tu ritmo.

Tres sprints pensados para los primeros noventa días. Esto no es coaching: es soporte experto, material que yo preparo y tú trabajas a tu ritmo, fuera de sesión. Si algo de ahí te abre una pregunta y quieres llevarla al coaching, la llevas. Si no, no pasa nada.

3 sprints · uno al inicio de cada mes · trabajo autónomo · sin agenda de contenido en sesión

El coaching en el tiempo

Un proceso pensado en tres etapas.
Del ingreso al liderazgo asentado.

Integrarse a un rol nuevo es un proceso, y lleva su tiempo. Un líder tarda cerca de seis meses en aportar más de lo que cuesta, y consolidarse pide todavía más. Por eso propongo acompañar ese camino en tres etapas: los noventa días, el medio año y el año completo. Cada etapa cubre un tramo mayor de la integración. Tú eliges hasta dónde, y la invitación es que el acompañamiento dure tanto como dure integrarte.

Etapa 1 · 90 días

Cimientos

Entras, lees el sistema y entregas la primera señal.

En los primeros noventa días el coaching te sostiene mientras aprendes a leer el poder real, tomas el mando y das la primera victoria. Es el tramo con más ruido y el que más se juega.

Etapa 2 · 6 meses

Punto de equilibrio

Empiezas a devolver más de lo que costaste.

Alrededor del medio año un líder pasa de consumir valor a generarlo. El coaching acompaña ese giro: la estrategia se vuelve cultura y el equipo se mueve sin que estés encima de cada decisión.

Etapa 3 · 1 año

Liderazgo asentado

El liderazgo deja de demostrarse y se ejerce.

Al cumplir el año cruzaste el tramo donde más se cae la gente. Tu forma de conducir quedó asentada, y en el coaching ya aparece la pregunta por el próximo nivel.

"Al cumplir el año, además de haber atravesado la transición, habrás construido el liderazgo que esta organización necesitaba."

El soporte de transición, por dentro

Tres sprints.
Una sola lógica de fondo.

Este es el segundo espacio, el 02: un andamiaje para los primeros noventa días. Material que trabajas por tu cuenta, fuera de sesión, y que alimenta tu coaching sin reemplazarlo. Cada sprint tiene una pregunta que lo ordena y tres frentes que avanzan a la vez: aprender, relacionarse y entregar.

Sprint 01 Días 1 — 30

¿A qué entras?

Escuchar
antes de actuar.

Los primeros 30 días son los más estratégicos de tu carrera en esta organización: es la única ventana en que puedes aprender lo que aún no sabes antes de que se espere que actúes. Este sprint te ayuda a leer el sistema.

Tres frentes simultáneos

Aprender

Diagnosticar en qué situación entras: qué funciona, qué está en crisis, qué riesgos hay

Relacionarse

Mapear quién tiene el poder real, más allá del organigrama, e iniciar las conversaciones que importan

Entregar

Identificar la primera victoria temprana que enviará el mensaje correcto sobre quién eres

Sprint 02 Días 31 — 60

¿Con quién cuentas?

Tomar el mando
sin perder la escucha.

Ya escuchaste y mapeaste. Ahora pasas de observar a conducir. Es el sprint donde empiezas a ganarte al equipo, a los pares y al jefe. El cargo te lo dieron; el respeto se gana liderando.

Tres frentes simultáneos

Aprender

Evaluar con qué equipo cuentas: quién está listo, quién necesita desarrollo, quién no encaja

Relacionarse

Sostener las conversaciones clave con tu jefe y construir alianzas con tus pares

Entregar

Ejecutar la primera victoria con precisión

Sprint 03 Días 61 — 90

¿Qué líder vas a ser?

Lanzar
con convicción.

Sesenta días de observación te dieron un diagnóstico. Ahora lo conviertes en una propuesta valiosa para la organización. Es el sprint donde el líder que llegó se vuelve el líder que esta organización necesita.

Tres frentes simultáneos

Aprender

Integrar todo lo aprendido en un diagnóstico y una visión coherente

Relacionarse

Consolidar las alianzas estratégicas y presentar tu lectura ante quienes deciden

Entregar

Construir y presentar tu plan de vuelo para los próximos 12 meses

6

sesiones
de coaching

3

sprints de
soporte

90

días con
estructura

6 sesiones con tu agenda del momento + 3 sprints con material de apoyo para que el proceso fluya y sea un éxito.

La medición

Vas a saber si funcionó.

En coaching pocos miden resultados. Yo soy coach, pero también ingeniero y agilista, por lo que medir es parte de mi ADN, sobre todo en algo donde están en juego el mandato de una persona y la inversión de la empresa.

Por eso, antes de la primera sesión, nos sentamos contigo, o con quien esté a cargo de la incorporación, y definimos desde dónde parte el ejecutivo y, con un OKR, fijamos el objetivo que indique qué tendría que verse distinto a los tres meses, a los seis, al año. Junto a eso también definimos los indicadores para medirlo. A mitad de camino les pregunto a quienes lo rodean cómo lo están viendo. Y al cierre, te dejo por escrito cuál fue el resultado.

Lo que sucede en la sesión, no sale, queda entre el ejecutivo y yo, sellado con un acuerdo firmado de confidencialidad y conducta.

Así la empresa ve el retorno de lo que puso, sin que nadie tenga que abrir la puerta de la sesión, y el ejecutivo ve su propio avance. Transparencia absoluta.

¿Cuándo fue la última vez que un proceso de coaching te dejó algo más que una buena sensación?

Lo que dicen quienes pasaron por el proceso

La confidencialidad es parte del valor. Por eso, sin nombres.

"

Lo que cambió no fue solo mi claridad sobre el negocio; cambió cómo me veía a mí mismo en el rol. Llegué creyendo que el problema era externo. A la tercera sesión entendí que el primer sistema que necesitaba leer era el mío.

Director General

Sector financiero

"

Tenía 25 años de trayectoria pero era mi primera vez como CEO. Creía que lo sabía todo sobre liderazgo. El proceso me mostró la diferencia entre saber de liderazgo y ejercerlo desde este lugar, con esta organización, con esta historia.

CEO

Empresa familiar de segunda generación

"

Lo que más valoré fue la separación entre el coaching y el soporte de transición. Las sesiones eran mías: podía traer lo que necesitaba sin sentir que seguía un manual. Y el material de soporte me daba el marco para las cosas que ningún manual corporativo te enseña.

Vicepresidenta de Operaciones

Multinacional

Preguntas frecuentes

Antes de agendar,
quizás te preguntas esto.

¿Qué es el coaching de transición ejecutiva?

Un acompañamiento para el ejecutivo que asume un nuevo rol, enfocado principalmente en los primeros noventa días, período crítico en el que se define su futuro. Ofrece dos espacios en paralelo: el coaching, donde la agenda la lleva el ejecutivo, y el soporte de transición, mi método para ayudar al cliente a leer el sistema en el que ingresa.

¿Cuánto dura el proceso?

Se ofrece en tres etapas: los primeros noventa días, “Cimientos”; el medio año, “Punto de equilibrio”; y el año completo, “Liderazgo asentado”. Tú eliges hasta dónde llegar.

¿Qué incluye?

En los primeros noventa días, seis sesiones de coaching individual con estándares ICF y tres sprints de soporte de transición para que el ejecutivo trabaje por su cuenta entre sesiones. Luego de los primeros 90 días, la oferta se extiende con coaching ejecutivo por objetivos.

¿Para quién es?

Para ejecutivos C-Level, directores y gerentes que asumen un rol nuevo. Y para empresas y firmas de Executive Search que incorporan a alguien de alto nivel y quieren proteger esa incorporación más allá de la búsqueda.

¿Se miden los resultados?

Sí. Antes de cada una de las 3 etapas definimos un OKR, un objetivo con los indicadores que medirán su éxito.

¿Es confidencial?

Sí. Lo que sucede en la sesión queda entre el ejecutivo y yo, con un acuerdo firmado de confidencialidad y conducta.

Para el ejecutivo

Una conversación para ver si tiene sentido trabajar juntos.

Sin costo, sin compromiso. 30 minutos para entender tu situación y ver si este proceso responde a lo que necesitas en este momento de tu carrera.

Agendar conversación exploratoria
Para empresas y firmas de búsqueda

Integrar el coaching de transición a tu proceso de incorporación ejecutiva.

Trabajo con empresas de Executive Search y áreas de Recursos Humanos que incorporan ejecutivos de alto nivel y quieren proteger ese proceso más allá de la búsqueda. Amrop, firma global de Executive Search, es uno de mis clientes en la región.

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